jueves, 31 de enero de 2013

LA NEBULOSA JURIDICA DEL AMBIENTE /Pablo Leyva










LA NEBULOSA JURÍDICA DEL AMBIENTE

El tratamiento en los medios de dos temas relacionados con la sostenibilidad del crecimiento del país inicia el año 2013. Un grave conflicto entre la minería y la necesidad de conservar el medio ambiente.
 Y otro conflicto entre las aspiraciones de construir hoteles en los Parques y la necesidad de conservarlos a perpetuidad a fin de que cumplan las funciones para las cuales se crearon: conservación, investigación,conocimiento, educación y esparcimiento.
No se necesitan estudios ambientales para darse cuenta de la magnitud del daño de la minería sobre el medio ambiente; la simple mirada a los enormes cráteres que deja la explotación a cielo abierto basta para apreciar su impacto.
Mina del Cerrejon
 Los minerales extraídos muchas veces son dispersados y contaminan la atmósfera y el agua. No es posible seguir explotando el planeta de esta forma.
Frente a la destrucción de la naturaleza existe en Colombia una política de áreas protegidas que básicamente se orienta a conservar unos espacios y ecosistemas. Estos espacios tienen gran importancia para la supervivencia; representan “islas” en donde se mantiene la biodiversidad y se protegen las
aguas, entre otros.
Sin embargo, esto no es suficiente.
Para conservar los ecosistemas se requiere que estén comunicados entre si y además que el
aprovechamiento del resto de la naturaleza se haga de manera que no cause daño al conjunto.
Así la agricultura, la minería y la industria deben regirse por prácticas de bajo impacto.
Ahora se pretende que la minería a gran escala se puede realizar de forma sostenible y que en los Parques se deben construir hoteles para que sean los hoteleros quienes los cuiden pues el estado no es capaz.
Y para favorecer todo esto se cuenta con una Agencia de Licencias Ambientales que legitima la destrucción con el argumento de que si se siguen unos parámetros -que no se sabe quien los inventó- la minería es compatible con el medio ambiente.
 Y que si la Unidad de Parques aplica la ecuación esparcimiento=ecoturismo=hotelería y no ve “inconveniente” ellos otorgan la licencia para los hoteles en los Parques. 
A los directivos de Parques y de la Agencia de Licencias Ambientales no les sirve para nada la evidencia
científica, fundamento de toda política ambiental, pues crearon su propia y oscura nebulosa jurídica con el fin de cumplir sus designios.
Pablo Leyva
 nota  publicada en El Espectador en cartas de los lectores.

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