martes, 12 de febrero de 2013

Seguridad, soberanía alimentaria y los riesgos de la privatización de la biodiversidad para los pueblos indígenas.



 Por: Omar de J. Zapata Acevedo
Equipo de trabajo Convenio ONIC – AECID - MUNDUBAT.


Presentación

Cuando se presentaron los primeros brotes de la enfermedad denominada sigatoka negra (Mycosphaerella fijiensis) en la región de Urabá, al noroccidente colombiano, en los inicios de la década de los 80s, muchos investigadores afirmaban que había llegado un factor que habría de generar una fuerte crisis en la situación alimentaria de las comunidades indígenas, afrodescendientes y campesinas de la región del Pacífico, teniendo en cuenta la importancia de las Musáceas para la alimentación de la gente de dicha región. En ese momento, los investigadores ignoraban el potencial con el que contaban nuestras comunidades y que a la postre mostró ser la respuesta más destacada para evitar el impacto de una pandemia de la grave enfermedad y ello resultó ser la amplia base de diversidad de clones de Musáceas, muchas de ellas mostrando características de resistencia a la enfermedad y que incluidas en las asociaciones multiespecificas y multiclonales de los sistemas productivos tradicionales indígenas y afro de la región, permitieron generar una respuesta adaptativa al problema, mediante el proceso de resistencia horizontal. Por ese lado no fue la hambruna en el Pacífico y por el contrario, las musáceas siguen siendo claves en términos de seguridad y soberanía alimentaria en la región.

Otro ejemplo impactante de lo delicado de una situación como la anterior, es la hambruna en Europa, especialmente en Irlanda, a mediados del siglo XIX, que provocó la muerte de más de cien millones de personas y la diáspora migratoria de otro tanto hacia diferentes regiones del mundo, especialmente América del Norte, como consecuencia de la irrupción de la gotera de la papa (Phythoptora infestans), en los monocultivos del producto. La razón fue sencilla, cuando los europeos llevaron las primeras semillas de América hacia el viejo continente, no se percataron de considerar la diversidad de la especie y por lo tanto se genera una población bastante pobre genéticamente, vulnerable en su interacción frente al medio ambiente, con sus factores bióticos y abióticos; todos los cultivos fueron arrasados por la enfermedad y vino la hambruna generalizada.

Son solo algunos ejemplos de lo estratégico que resulta para nuestros pueblos contar con una base amplia de diversidad de especies y cultivariedades agrícolas, como soporte de los procesos productivos, especialmente en momentos de contexto problemático para dicho proceso, como son la reducción efectiva de territorios aptos para la producción agrícola; la reducción de la calidad biofísica de esos territorios y entre otros factores, los síntomas de cambio climático que se expresan hoy con más fuerza en el país. Son todos ellos factores a los cuales podremos responder con éxito, si y sólo si, se nos respeta el derecho a rescatar, conservar, reproducir, consumir, intercambiar y comercializar nuestra agrobiodiversidad, es decir, si se desecha cualquier idea normativa como UPOV 91 y cualquier clase de intento de privatización de tan preciado bien natural y cultural de nuestros pueblos.

articulo completo se puede descargara aqui,busca la flecha negra ala izquierda cuando se active el link

Seguridad, soberanía alimentaria y los riesgos de la privatización de la biodiversidad para los pueblos indígenas.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

En caso de dudas o comentarios puede utilizar el siguiente espacio